Qué hacemos
Reforma
Convertir una casa que lleva treinta años en pie en una que apenas gasta energía y encaja con cómo vives ahora.

Primero, ver qué hay
Una casa de los años ochenta aquí suele estar bien construida, pero sin aislamiento y con instalaciones que ya han cumplido. Antes de hacer un plan levantamos lo que hay de verdad: estructura, humedades, instalaciones, cubierta. Eso decide qué conviene tocar y qué es mejor dejar.
Aquí el problema es el calor
En el norte se aísla contra el frío; aquí se trata sobre todo de dejar fuera el verano. Eso está en la envolvente, en los voladizos y la protección solar, en la orientación de la casa y en la ventilación. Si se hace bien, el aire acondicionado funciona mucho menos, y eso se nota cada mes.
Vivir durante la obra
A veces se puede, a veces no. Decimos de antemano qué supone quedarse: qué partes quedan inutilizables, durante cuánto tiempo y qué implica para la planificación. Mejor una respuesta franca que una obra que te echa de casa a mitad de camino.
Qué recibes de nosotros
- Levantamiento del estado actual antes de redactar el plan
- Asesoramiento sobre qué marca más diferencia y qué no
- La vía de licencia resuelta antes de empezar la obra
- Planificación que dice cuándo queda cada parte fuera de uso
- Presupuesto por escrito, y los cambios acordados antes por escrito
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¿Piensas en algo parecido?
Cuéntanos qué tienes en mente. También te decimos con franqueza lo que no se puede.